La Casta se indulta a sí misma

…y a pie de calle no parece importarle a nadie, razón por la cual este régimen de Saqueo Institucionalizado puede continuar sin reforma algunos lustros más. Queda la UE, claro, que podría intervenir España, sus finanzas y Administración, con más saña de la que emplea habitualmente para insultar a los húngaros sin apenas más argumentos que el disgusto provocado por las sucesivas y absolutas mayorías de un tal Orbán.

La Casta puede delinquir con total impunidad, de ahí que sea estrictamente casta con su fuero particular, y esto vale para los golpistas de ERC, Junts y las CUP, como para los políticos de la ETA, los ladrones de PSOE, PP y PNV, por no hablar de las coloridas marcas locales de las ínsulas, como esa Unión Balear o Coalición Canaria, con tantos casos en los juzgados entre todos que tienen a los jueces y fiscales cansados, los pobres.

Porque mucha murga con lo de la elección del “órgano de gobierno de los jueces” o CGPJ, cuando una sola palabra del Constitucional -que no es desde luego un tribunal- bastará para enmendarle la plana al más pintado y de paso enmendar la Ley con mayúsculas y la misma Constitución, que en todo caso no se ha cumplido jamás en regiones enteras de España, esto es: que no se ha cumplido jamás, ¿o puede acaso decirse que rige una Ley para unos españoles y para otros no?

La semilla del mal germina desde luego en la CE del 78, si bien podría salvarse lo esencial con la preservación del Título I sobre los derechos y deberes fundamentales, reescribiendo el Título preliminar y suprimiendo la mayor parte del resto, que podría devenir en leyes ordinarias y sus correspondientes reglamentos; pues es insensato pretender que una Ley Fundamental tenga decenas de páginas y cientos de artículos: supone de hecho faltar a la verdad de su definición, a su misma esencia.

Pero el problema reside más aún en los llamados a cumplir y hacer cumplir la Ley, porque no desean someterse a lo que rige para el resto de los ciudadanos, de ahí que ellos sean casta y nosotros veamos pisoteados a diario nuestros derechos elementales, oprimidos por las legislaciones lingüísticas que defienden los separatistas, el PSOE y el PP, todos de la mano porque a ellos les sirven además para crear cientos de miles de puestos para los suyos, y no exagero.

Así, a la clientela adicta vía colocación en la Administración o en empresas clientas a su vez de la misma, se suma la maraña de entes que dependen de financiación pública y/o de decisiones netamente políticas (si no directamente ideológicas) aunque tengan cariz privado, caso de fundaciones, universidades e incluso medios de comunicación, comenzando por el duopolio televisivo y terminando con diarios tanto impresos como digitales.

Me gustaría instar desde aquí a una auténtica rebelión democrática, pero sé que no son más que palabras vacías de significado para una sociedad como la española, tan pagada de sí misma para unas cosas y con semejante complejo de inferioridad respecto al mundo externo y a la propia casta gobernante; como durante el Franquismo, vaya.

Es conocida la respuesta que le dio Lenin al socialista Fernando de los Ríos cuando éste le inquirió por lo obvio: “Libertad, ¿para qué?”. Pues eso: “¡Libertad para Griñán!”, que podría exclamar y de hecho exclama por escrito otro notable progresista como Fernando Savater. En este país ya no cabe un solo sinvergüenza, golfo o trepa más. Pero qué más da, ¿no?

Hacia la Democracia Orgánica

…y el Gobierno Corporativo -es decir, el Fascismo- nos encamina el Doctor Sánchez como caudillo de “este tiempo nuevo”, ansioso de controlar el CGPJ como de utilizar el TC para continuar con la liquidación del presente régimen, del Estado constitucional y de la misma Soberanía Nacional, motivo fundamental por el que debiera ser juzgado como traidor de lesa patria. “Lo justo es lo que es justo para Alemania”, que dijo Hitler -que podría decir Putin respecto a Rusia- y que podría decir Sánchez respecto a su persona, a falta de un mínimo de patriotismo.

Pero buena parte de las sociedades occidentales respiran un aire similar, con unas castas políticas enfeudadas a las oligarquías mediático-financieras, a su vez entregada a las coimas públicas que les brindan nuestros gobernantes, mientras se acusa de “populismo” a los que critican semejante diversión de la gestión política hacia el mero Saqueo Institucionalizado con las coartadas dispares de “la lucha contra el cambio climático” o “la lucha contra Putin”.

Nuestras sociedades ya no parecen democráticas porque hace tiempo que entregaron sus libertades a cambio de la protección mafiosa de los gestores “del Bienestar”, que harto aburridos de su vida muelle gracias al soborno de las masas han invertido sus mayores esfuerzos a la caída del Muro en expandir sus intereses y negociados por todo el globo, de ahí que China roce la hegemonía mundial mientras Putin aspirar a recuperar la de la URSS.

¿Qué tienen enfrente estos dos colosos? Unas dirigencias cada vez más desconectadas de sus gobernados, a su vez cada vez menos implicados en las cuestiones públicas que les atañen por culpa del bombardeo masivo de imágenes irrelevantes y falsos discursos, aparte de por una molicie estimulada desde el Poder con su ideología sustitutiva de las religiones tradicionales, ese Socialismo pedestre que se impone a todos por cobardía y mera falta de educación política.

Ahora bien, la onerosa factura del cambalache la pagamos los ciudadanos con sociedades cada vez más asustadas, incapaces de compromiso, de asumir riesgos o de cumplir con los más elementales de sus deberes, lo que sólo puede degenerar en más paro, mayor empobrecimiento general, crisis demográfica y definitiva quiebra del Estado asistencial: véanse los casos de Venezuela y Argentina, donde el exilio masivo sustituye a la baja natalidad de los países europeos como factor deletéreo para el país.

Lo más chocante es que esta enorme transformación política y económica (“social”) se esté produciendo ante los ojos que miran el mundo entero a través de las pantallas de la tele, del ordenador o del móvil, y no parezca surgir por ningún sitio un fuerte movimiento de verdadera contestación a este estado de cosas, embarrado al par el terreno de la opinión pública por todo ese guirigay de presuntos derechos y la orgía del revisionismo histórico “antidiscriminación”.

Tanto que da la impresión de que algunos, da lo mismo que sean de “los de arriba” o de “los de abajo”, van a despertarse cualquier día sin saber realmente si lo hacen en el mundo virtual del Multiverso o en el no menos aparentemente irreal que nos deparan los agendados a 2030: “No tendrás nada y serás feliz”. O sea: como un uigur después de las debidas clases de reeducación.

 Un futuro feliz en un mundo irreconocible, gobernado por el Partido Global y con sus gestores corporativos al frente de los estaditos multiculturales dedicados a tiempo completo a la extracción de materias primas para que La Máquina nunca se detenga. Es casi el modelo perfecto de totalitarismo, pero es que ¿acaso ha dejado de perfeccionarse desde hace ya más de un siglo?

El juego está claro para todos

…menos para la UE, ese pacto germano-francés que no funciona siquiera ante la amenaza bélica de Rusia, no digamos ya respecto a cuestiones relativas a África, América y Asia. Hablamos de una presunta Unión, esencialmente económica, cuyos miembros funcionan de manera tan independiente como para andar compitiendo con malas formas por el vital suministro energético: véase el caso de Italia con Argelia, o la negativa de Francia a que España suministre gas directamente a Alemania.

Pero también se funcionó igual en lo peor de la pandemia de coronavirus, donde toda solidaridad entre países de la UE brilló por su ausencia sobre todo a la hora del suministro de material higiénico (mascarillas, gel y guantes). Claro que en España, habituados como estamos a quedarnos solos en nuestra política exterior, toda solidaridad de la UE es pensada en formato fondos sin control para que sean malversados por nuestras insanas autoridades, siguiendo básicamente el modelo de Saqueo institucionalizado establecido por el PSOE en Andalucía.

Ahora el déspota que nos desgobierna, el infame Doctor Sánchez, se hace Las Américas para lustrar las botas de los narcoterroristas bolivarianos, al fin y al cabo “compañeros de viaje” en su Gobierno hacia la nada vía Podemos, su sucursal en Europa; con lo que acabará de convertir España en una auténtica cabeza de puente para las injerencias guiadas por Cuba en el seno del viejo continente, que no han de ser menos lesivas que las injerencias rusas si nos atenemos a la década de los 70 con la eclosión de grupos terroristas financiados también por Libia e Irak.

Teniendo en cuenta que Sánchez ha logrado liquidar de un golpe nuestras relaciones con Argelia, después de haber renunciado a la postura tradicional sobre el Sáhara (que es la de la ONU), perjudicando gravemente los intereses españoles y enfeudándose de paso al suministro de gas de USA y Rusia -¡ahí es nada!-, lo único esperable de los socialistas es que no vuelvan a fustigarnos con sus eslóganes sobre la maldad del “unilateralismo” y el respeto a “la legalidad internacional”, cuando ellos no son más que unos chapuceros improvisando sobre la marcha.

Mejor que aprendan de Macron, que siempre -siempre que puede porque le dejan, claro- hace lo que le sale de la entrepierna en el bien entendido de que defiende así los intereses de Francia, únicos intereses que han interesado a los franceses y desde luego a sus gobiernos desde tiempos de Francisco I, lo menos; sólo que entonces se aliaban con el Turco que estaba a punto de invadir Italia un siglo y medio después de haberse quedado con media Europa, y ahora colaboran con Putin en cuanto pueden con el objetivo deliberado de debilitar a Alemania.

En el centro de todo, el territorio de Ucrania como campo asumido de experimentación bélica, con USA y Reino Unido como principales interesados en el desangramiento ruso sobre el terreno y su asfixia económica en el interior, lo que de paso deja a la citada UE en tierra de nadie una vez más, sin voz protagonista ni papel mediador alguno, por su incapacidad manifiesta de armar una fuerza bélica considerable como tal UE, pues sólo Francia y los británicos pueden presentar en el campo de batalla algo por el estilo.

Luego está el caso de Turquía, con otro ejército considerable al servicio, se supone, de la OTAN, si bien no se han cansado de reiterar los principales socios de la Alianza que “ésta no es una guerra de Rusia contra la OTAN” -¿cabe mayor hipocresía, a todo esto?-, razón por la cual no ha habido hasta la fecha exclusión del espacio aéreo ucraniano aunque sí amenazas de bloqueo del Mar Negro; de nuevo, según lo que le apetezca al caudillo turco Erdogan, por lo que la dirigencia ueropea se puede felicitar: ¡estamos en muy buenas manos!

Ahora sólo nos falta organizar un Festival Solidario con Ucrania adonde acudan Scholz, Macron y nuestro Sánchez a bailar descorbatados al ritmo de la balalaika, que podría tocar Ursula von der Leyen o la propia Angela Merkel, mientras Putin y Xi Jinping, los ayatolás y los bolivarianos aplauden a rabiar… y Boris Johnson se encierra en el cuarto de baño con todas las primeras ministras progresistas del Orbe a tener un poco de party, por aquello de la alegría –tampoco vendría mal que alguien despertara a Biden para que no se pierda la función-.

La cuestión con el PP vasco

…es que va ya para 15 años que Rajoy decidió traicionar a sus bases sumándose descaradamente al “proceso de paz” emprendido por Zapatero con la ETA -algo que se les pasa habitualmente por alto a Teresa Jiménez-Becerril y Mari Mar Blanco, plañideras-coartada del PP para que parezca que defiende a las víctimas del terrorismo y “lucha” contra la ETA-.

Ahora que Iturgaiz preside el PP vasco, y con motivo de la nueva agresión a su propio hijo, me da por recordar que el primer sustituto de María San Gil -símbolo local e incluso nacional de la política antiterrorista de Aznar-Mayor Oreja-, un tal Antonio Basagoiti, decidió marcharse al extranjero harto de las agresiones e insultos que recibían tanto él como sus familiares.

Toda una denuncia de la mentira más gorda del “proceso” que habla de “derrota de ETA” cuando sus víctimas no han podido recuperar la tranquilidad, ni mucho menos la calle, porque se mantiene el acoso euskonazi que, para más escarnio, juega ambiguamente en varias ligas, como acostumbra, y bajo numerosas siglas distintas: Ernai o GKS, cuestión de grado… de momento.

Pero es que Basagoiti, con los Alonso y Oyarzábal, Maroto y Sémper y otros mindundis del “nuevo tiempo” que decían se abría ante los vascos “ahora que ETA ya no mata”, se mostraba convencido de que había llegado la hora de “hacer política”, algo que por lo visto no hacían antes, pese al persistente terrorismo en su contra, los esforzados cargos populares liderados por Iturgaiz y luego por San Gil.

Hasta celebraron encantados que la oficialidad local -del PNV y la propia ETA a la SER y los diarios de Vocento que tanto colaboraron en la imposición de la mentira del “proceso”- reconociera la existencia de “las cuatro familias” políticas vascas: PNV, PSE, ETA-Bildu y PP. Luego se produjo la inexplicable irrupción de Podemos en unas Generales y el PP pasó a ser de nuevo el bastardo al que cualquier día echan de casa.

En realidad, no conviene al relato de la mentira oficial de PNV-PSE sobre los apaños con la ETA que la desaparición del PP se produzca, no tanto porque el hueco (ahora estrechísimo) podría venir a cubrirlo Vox -¿ya tiene Vox un discurso o un relato o un mero eslogan sobre “Euskadi” o el mismo “proceso”?-, sino porque en un determinado momento les puede servir de marca B a los JELtzales.

De hecho, ante la tesitura de una entente Bildu-PSE para arrebatarle el Poder, el PNV no renunciará a la muleta que un PP “moderado” por Feijóo podría ofrecerle para “mantener la estabilidad” y evitar un gobierno vasco dirigido por “los herederos” de la ETA, cosa que hasta Iturgaiz podría intentar tragarse, so pena de volver a quedarse fuera del cotarro otra vez.

FEIJÓO, COLÓCANOS A TODOS

Para el caso, todo este tinglado euskadiano montado por el régimen abertzale desde hace cuatro décadas es la auténtica herencia de la ETA, que nadie se atreve a cuestionar radicalmente porque además parece que todo lo consagra la presunta Constitución Española. Pero los de Bildu no heredan nada, pues junto con los asesinos contribuyeron decisivamente a crear, mantener y difundir su legado.

Con Feijóo más preocupado por la grave crisis económica y el permanente desafío separatista en Cataluña, y tratándose de quien ha descubierto con éxito el método de compra de voluntades a través de la política lingüística, podremos ver en un par de años como sí que Urkullu y él se llevan a partir un piñón. Y aquí paz, mucha paz, y después gloria y festejos a los “gudaris” de la ETA.  

Feijóo, efectivamente, vendrá cada par de meses a “visitar una empresa importante” de Guipúzcoa o Vizcaya, como adelanta la secretaria general del PP vasco en una entrevista de este lunes en el DV; porque, ya se sabe, “la economía lo es todo”, que dijo el referente de toda esta tropa, el simpar bufón Rajoy, uno de los peores traidores a España y a la democracia de lo que va de siglo.

Hace tiempo que ya no es un secreto

…que el PSOE de Felipe González fue una creación de la CIA junto con los sindicatos alemanes y la “extrema derecha” del mismo país para acabar con la hegemonía del PCE de Santiago Carrillo, como tampoco es secreto que fue el Gobierno de aquél el que organizó los GAL, o que éste fue el peor criminal de guerra, junto a Lluis Companys, de la Guerra Civil del 36.

Como tampoco es un secreto que el rey Juan Carlos I fue el principal inductor del golpe de estado del 23-F, que en un nuevo cambiazo de las tornas sirvió para relegitimar al sucesor directo de Franco en la Jefatura del Estado, propiciando de paso el reparto amigable del Poder entre PSOE, CiU y PNV, con los negocios para la Derecha pastueña o pastoreable.

Pero llegó Zapatero al Poder, mediante la mentira manifiesta sobre sus intenciones, vía masacre terrorista del 11-M, e hizo saltar todos los consensos del Reparto o Saqueo Institucionalizado -recuérdese que Aznar decidió “pasar página” de los crímenes del Felipato (de la corrupción al asesinato)- para relegitimar a la ETA y al Frente Popular frente a la Derecha.

No es un secreto que a través del “proceso de paz” se estipularon las condiciones para salvar a la organización criminal de su extinción real (sociopolítica, cultural, económica), en aras de tantear incluso la posibilidad de una alternativa al PNV similar a la del tripartito en Cataluña como pretendida alternativa al Pujolismo; total para cambiar la corrupción por una similar o mayor corrupción acompañada de un delirio ideológico, si cabe, superior al de PNV y CiU.

Tampoco debiera parecernos exactamente un secreto que la Constitución, tergiversada a gusto de los nuevos capitostes del PSOE y de su otrora sección del PSC -ahora es el PSOE una sección del PSC-, no pueda considerarse un texto constitucional al uso, sino más bien una carta otorgada; o que no pueda entenderse por democracia aquel sistema donde no existe la separación de poderes más elemental, que es la que se establece entre Ejecutivo y Legislativo.

Por eso padecemos una dictadura de los partidos o Partitocracia, devenidas sus más conspicuas élites en casta parasitaria de todas las instituciones públicas y de gran parte de las privadas, mientras el servilismo de la mayoría de los jueces -el lucro y el falso prestigio “social” es su divisa- rivaliza con el de los periodistas que expiden los carnets de demócrata cuando desconocen sus más elementales pilares.

LO DE LA ETA TAMPOCO ES UN SECRETO

No puede entonces sorprender a nadie que la ETA esté en el ajo con Pedro Sánchez y sus memorias particulares y secretos inconfesables, pues por ejemplo tal vez no conviene ahora que se sepa que son los responsables del atentado contra el Hotel Corona de Aragón, o los más que probables asesinos de “Pertur”, por no hablar de lo que podría derivarse de conocer las informaciones del CNI respecto al 11-M.

La ETA nació en un seminario, cosa bastante conocida aunque nunca se hayan dado los nombres exactos de los instructores ideológicos de los pistoleros; pero lo peor es que, habiendo podido ser liquidada antes de Franco, cumplida su misión de acabar con Carrero Blanco, parte de los servicios secretos del régimen decidieron que su continuidad terrorista podía corresponder a su propia continuidad en los aparatos del Estado.

Lo cuenta un tal “Teo” Uriarte en sus memorias, como que años después alguien como el máximo dirigente del PNV Javier Arzalluz trataba de convencer a los “polimilis” (ETA-pm) de que no lo dejaran, ¡tantos réditos sacaba el recién estrenado régimen abertzale del Terror impuesto a los discrepantes y críticos de su hegemonía! El exterminio público de la Derecha españolista vasca fue el precio a pagar por la aquiescencia jeltzale al nuevo régimen.

Algo que, entre otras cosas, explica bien a las claras el silencio cómplice del PNV ante los desmanes antiterroristas del GAL, como explica su reacción ante el verdadero levantamiento popular contra la ETA y sus cómplices institucionales a consecuencia del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco: el PNV vio en peligro su hegemonía y diseñó el Frente Abertzale de Estella con la ETA para conservar el Poder.

De aquí derivó a su vez la subsiguiente estrategia del Gobierno de Aznar con Mayor Oreja en Interior, que por vez primera en tres décadas trató a la organización criminal únicamente como tal, y no como a ese “agente político” con pretendida licencia para asesinar. Una política traicionada por el PSOE de Zapatero y Rubalcaba desde el primer minuto, y posteriormente abortada –atentados del 11-M mediante, cabe reiterar- y sustituida por el “proceso de paz”.

MEJOR HACER COMO SI NO

No es ningún secreto que el Pueblo español es en su mayoría gente ignorante de estos hechos y de la consecuente degradación del sistema, básicamente porque carece de la más elemental educación política, pero también por la inmensa pereza que le produce la mera noción de “asuntos públicos” o “cuestiones de Estado”. Pero una democracia sin demócratas es un imposible, a lo sumo un mausoleo de leyes y reglamentos que no se han de cumplir jamás.

Y qué duda cabe, porque tampoco es que sea un secreto, que una democracia en la que no existe -no se da, no se permite apenas- la libertad política no es una democracia, sino una dictadura más o menos encubierta. Claro que además podría ser peor con un caudillo del Socialismo rampante y saqueador al frente del Gobierno, o sea: justo lo que tenemos ahora. (Mejor quedarse muy quietos, entonces, y con la mascarilla puesta por si sirviera de algo.)

La noción democrática es contraria al Socialismo

…porque no ofrece una fórmula mágica -ni siquiera científica- para todos y cada uno de los problemas que se le presenten al individuo o a la sociedad (conjunto de individuos) ahora o en el día de mañana. Todo lo contrario: el gobierno democrático responde a la asunción de que la mejor forma de resolver los problemas es a través de la deliberación entre iguales que piensan diferente, a su vez meros representantes de distintos cuerpos, segmentos o grupos dentro de la sociedad.

La democracia establece el conflicto político, frente a las muy urbanas maneras de los déspotas ilustrados del Antiguo Régimen tanto como frente a los consensos totalitarios del Socialismo de los pretendidos “ilustrados” posteriores a la Revolución de 1789 , llámense comunistas, anarquistas, fascistas, socialistas revolucionarios, nazis, socialdemócratas… El Socialismo es el problema porque no tiene la solución a nada: crea primero los problemas y luego impone siempre la misma solución nociva de la dictadura de “los que saben”.

Y por descontado estos sabelotodo no paran en barras a la hora de liquidar a cuerpos enteros de la sociedad para conseguir sus fines, así como no se conoce de sociedad que no haya sido degradada moralmente por las políticas socialistas (que llaman “sociales”) antes de ser arruinada hasta la miseria, mientras del caos se erige la casta de los intelectuales del Partido que no sabrían llevar un colmado ni hacer una declaración de la renta, pero pretenden conocer las ilimitadas condiciones de los mercados con sus propias variables de fijación de precios.

No es menester citar la Corea del Norte regida por el nieto de quien se autoproclamó monarca de una república comunista, ni la Cuba de los Castro (“Patria o Muerte”, que de todas-todas parece un lema fascista) o la Venezuela de Maduro, porque ahí al Sur existe todavía un país conocido como Argentina en el que la única política real que se da es la del expolio sistemático de todas las clases productivas para mantener a la casta narcosocialista de la Cristina Fernández, como otrora a los cientos de miles de arrebatacapas peronistas (luego fascistas).

En España, hasta ahora, derrotada por Franco en 1939 la Revolución organizada por el PSOE desde 1934 contra el legítimo gobierno de la II República, no se había experimentado con tanta saña un nuevo asalto al Poder hasta la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno -vía moción de censura apoyada por los terroristas de la ETA y los golpistas de ERC y demás “catalanistas”-, si bien ya desde el guerracivilismo del presidente Zapatero, ahora testaferro de la dictadura narcosocialista de Venezuela en Europa, se venía preparando el terreno para lo que hay ahora.

Por tanto, parece ocioso reiterar la necesidad no sólo de expulsar a Sánchez del Poder, sino de revertir todas sus políticas y no únicamente en materia económica, amén de profundizar en una liberación genuinamente política de todas aquellas instituciones sometidas al Socialismo de cuarenta años o más a nuestros días, desde la pretendida “protección social” -que a nadie protege a estas alturas, más que a los que la gestionan- hasta los medios de comunicación, la industria cultural, los centros educativos, los sindicatos y las grandes empresas nacionales.

Pues, pese a los diversos mantras que todavía pretende difundir entre nosotros, el modelo socialista no responde más que a la necesidad del Saqueo Institucionalizado, con sus varias persecuciones a discrepantes, generadores de riqueza y disidentes naturales a un sistema basado en la represión de la persona, en coherencia con una visión del mundo y del hombre que atenta contra la lógica, el bienestar real de las sociedades y la propia dignidad humana.

Pedro Sánchez es un déspota

…que como tal gobierna y pretenderá seguir gobernando, mientras el PP con Feijóo a la cabeza realiza estudios sobre expectativas de a cuánto le dejará la UE esta vez elevar el déficit anual al nuevo presumible Gobierno del PP. Claro que ésta no es la cuestión, sino el síntoma ahora más evidente de 40 años de Saqueo Institucional -esto es: perpetrado desde las instituciones- para copar todo el Poder y con ello su propia impunidad.

El Reparto del Presupuesto por los dos Partidos del Turno -PSOE y PP- en comandita con “los garantes de la estabilidad institucional” -el dicho Saqueo- que fueron hasta finales del siglo XX la catalanista CiU y el PNV abertzale, siempre hegemónicos en sus respectivos “ámbitos de decisión” gracias a las numerosas y consecutivas traiciones de los socialistas, pareció terminarse con la llegada al Gobierno de Zapatero, pero luego se vio que con Rajoy la cosa continuaba como siempre.

Hasta que llegó Sánchez y ya no es que no haya qué repartir, es que el déspota de La Moncloa lo quiere todo para sí y los suyos, que van variando según las necesidades del Caudillo socialista, izquierdista o “populista”, como se quiera: siempre intransigente en sus determinaciones, hasta que se le vuelven en contra; siempre demagógico, y tan mentiroso como para seguir mintiendo una vez que ya han sido puestas al descubierto sus mentiras.

¿O no ocultó a Ibrahim Galli, no ha trastocado la postura española sobre el Sahara, no prometió ayudar a los ucranianos y sancionar a Putin, no se erige como máximo impulsor de la OTAN el que pensaba suprimir el Ministerio de Defensa? Claro que prometió mucho cuando era Pedro Sánchez, no EL PRESIDENTE, tan feliz él de encontrarse en la Jefatura del Gobierno como odiado por todos los damnificados por su rastrera y torpísima ejecutoria -a estas alturas, mayoría absoluta de españoles-.

Este sujeto irresponsable, sin escrúpulos, psicopático, tosco y a la vez cursi, como casi todos los que le acompañaron en tan vertiginoso viaje al asalto del Poder, no debe llegar a Navidades, o las consecuencias de sus cada vez más extremosos actos -guiados por los pagos al contado de las deudas contraídas con sus diabólicos partenaires de la ETA y los golpistas de ERC más lo que resta de Podemos- excederán con mucho las previsiones más pesimistas de los críticos de la hora.

Ni la Verdad ni la Memoria se imponen

…a no ser despóticamente, desde luego no por mayoría simple pero tampoco por mayoría cualificada, y eso es lo que pretende y pretenderá cualquier llamada Ley de Memoria o Ley de Verdad Histórica, pues que la memoria es particular de cada cuál o de un grupo reducido, por cuanto cuando se amplía el número de los implicados sólo algunas verdades generales, si no directamente abstractas, siguen pareciendo tales a ojos de todos.

La Historia, o el relato de los hechos verídicos y comprobables del decurso humano, funciona por elaboración de conceptos, imágenes y visiones del pasado a partir de fuentes dispares, luego resulta sin duda un producto de la imaginación abstracta más aún que de la erudición, sin que ello signifique que se puede hacer tabula rasa de los mismos datos, de los estudios anteriores, de las anteriores filosofías de la Historia.

La Memoria, por el contrario, corresponde a cada uno según factores que nadie controla a priori, como la tradición familiar -de antepasados y sus costumbres tanto como de sus relaciones actuales- o como el entorno de los iguales a uno en edad -caso de la escuela y los equipos deportivos, las cuadrillas y grupos de amigos, etc.-, dándose el contraste generacional entre lo asimilado en el seno familiar y lo que uno descubre por sí junto a sus pares.

Nada de esto es tomado en consideración, por descontado, por los últimos beneficiarios de este régimen infausto de partidos dedicados al Saqueo Institucional no menos que al Adoctrinamiento Ideológico, que les reporta pingües beneficios no sólo en forma de réditos políticos sino asimismo a través de subvenciones a sus plataformas “sociales” o “culturales” o “verdes”, medios de comunicación, productoras de TV y así hasta el infinito y hasta la náusea.

De forma que el Antifranquismo a día de hoy es prácticamente una industria, con decenas de miles de trepas haciendo de maquis de la Información y de la Cultura con sus bodrios -fanzines, libros, pelis, documentales, ponencias, conferencias y demás- cuando a duras penas conocen de la Guerra Civil que comenzó en 1936 y terminó en 1939, y dudosamente atinarían con la fecha de la muerte de Franco, o con la edad a la que murió.

Pero todo da igual cuando se trata de crear apartados, aparatos, departamentos, comités y consejas, con muchísimas mujeres por todas partes, para impulsar de corrido la imposición de esta Verdad y esta Memoria a todos los españoles, con su propia Gestapo para multar y amedrentar a los que no se sometan al Discurso Oficial del Progreso, de hace décadas enarbolado por los del PSOE hasta que, de tanto progresar, han ido a coincidir en fondo y forma con la ETA.

Los días de Pedro Sánchez en el Poder están contados. Queda por ver ahora si habrá algo más de reacción por parte de los pretendidos defensores de la Nación y de la Constitución que la que se ha dado en las dos últimas décadas ante los desmanes de todo tipo que el PSOE, en comandita no sólo con la ETA sino con ésta liderando la entente con el PNV y con los otros separatistas -de la extinta CiU o PdCAT a ERC-, ha perpetrado contra la integridad de España y de sus instituciones.

De nuevo, y más allá de cualquier cálculo mezquino, el PP con Feijóo al frente debe estar preparado para gobernar… con el apoyo de Vox y un programa amplio, capaz de suscitar adhesiones entre lo que aún quede de Izquierda nacional entre los diputados del PSOE; pero sin perder de vista en ningún caso que este régimen que tanto parece querer sostener la Derecha no es sostenible ni un solo día más contra semejante amenaza a nuestras libertades.

Los últimos movimientos de Sánchez

…apuntan en la misma dirección de toda la trayectoria del psicópata que ocupa La Moncloa, pues no hay nueva medida anticrisis que no trate de comprar descaradamente “la voluntad del Pueblo” a través del engaño masivo, ni declaración que cese de estigmatizar a toda oposición como antidemocrática o de “extrema derecha”.

Un gobernante despótico contra la Nación, amén de fatuo, plagiario, mentiroso y traidor, que debiera ser expulsado del Poder vía moción de censura a la primera ocasión y con los votos suficientes de los diputados del PSOE que todavía quieran conservar el escaño una década más, so pena de que el Doctor No logre arrastrarlos al abismo a todos en su deletéreo proyecto unipersonal.

Ni una sola lágrima cabría derramar entonces por la suerte de tal partido, que jamás debió fungir de siglas manchadas de sangre a partir de la aprobación de la Constitución de 1978, y al que por el contrario se le entregó todo de entrada, de la legitimidad de origen al conjunto de las instituciones públicas y parte del conglomerado de las respectivas de la sociedad civil.

El PSOE, ya se sabe, lo que no pudo ocupar o apropiarse lo destruyó o expulsó del sistema, para quedarse ellos, hijos revirados del Franquismo, por encima de cualquier otra alternativa de gobierno a su régimen fascistoide, superación degradada del Gobierno corporativo que tanto gustó desde principios de siglo XX a las élites españolas (léase Cambó, Azaña, Ortega…).

Algo que, como nos hemos hartado de ver durante cuarenta años de Juancarlismo, era perfectamente compatible con la Monarquía parlamentaria, casi-casi como en tiempos del primorriverismo del bisabuelo del actual rey Felipe VI, sólo que con Felipón al mando -siempre el PSOE y la UGT como fuerzas “políticas” esenciales al Estado- y Arzalluz y Pujol al bombo y con la saca en las manos.

¿Que son cosas del pasado? No tanto como el bombardeo de Guernica, teniendo tan a mano el 11-M en Madrid que dejó más muertos y decenas de miles de víctimas; aunque mucho menos del pasado que el terrorismo abertzale y su hegemonía consecuente en una parte de España, saludada por todos estos mequetrefes del PP que se sienten euskadianos y agitan con fervor la Ikurriña del racista Sabino Arana esperando «recuperar los votos del PNV».

Como los imbéciles orgullosos del trapo blanquiverde que dicen que es “la bandera de Andalucía” -será de “la nacionalidad andaluza”. como la bautizó Javier Arenas en aquel estatuto de autonomía renovado a mayor gloria de la casta regional que aún perdura, saqueadores al por mayor de fondos públicos- consideran que ha ganado “la moderación” y «la buena gestión»… en la segunda Comunidad más pobre de España teniendo que ser la más rica.

Tenemos todavía en el sillón de mando a un chulo con vocación de caudillo que no se ha visto y no se va a volver a ver en otra jamás, con riesgo cierto de acabar dando con sus huesos en el banquillo de los acusados por más de una y de cinco causas distintas, desde la mera prevaricación a la alta traición, por lo que no es probable que deje el paso con gesto tranquilo, sino que trate de hacerse con todo el Poder o lo suficiente como para blindarse judicialmente en lo futuro.

Nos espera el horizonte de la quiebra técnica del Estado, una vez más, y si el único consuelo es que antes (o después) sucederá la intervención de la UE -ya le van dimitiendo secretarios de Estado al ministro de Hacienda, ¿por qué será?-, nada bueno nos deparará la próxima década si no somos capaces de hacer justas cuentas con nuestros dirigentes, nuestras élites, nuestro propio pasado de acciones y omisiones.

Deberíamos tomárnoslo todo a partir de ahora -la más que posible intervención, la caída de Sánchez, la drástica alteración de nuestro régimen constitucional o “Estado de Bienestar Social” (¡puaj!)- como una serie de acontecimientos traumáticos que, una vez superados, como si atravesáramos una espesa bruma perdidos en el bosque, nos permitirán encontrar el camino de nuevo.

Hay que resetear el sistema, dicho en términos más actuales. La España que conocimos ha hecho definitivamente crack.

La desconexión con las élites es total

…en una sociedad donde los trámites burocráticos indispensables se han vuelto cada vez más arduos, pese al desfasado incremento de plantillas -de suyo desfasadas, obsoletas prácticamente a los pocos años por falta de estándares básicos de promoción vía adecuación al puesto de trabajo, más la existencia de cientos de miles de parásitos enchufados sin tareas concretar a desarrollar-, y pese a las jacarandosas declaraciones favorables a la automatización de los servicios en una denominada “sociedad de servicios” donde la Administración es la primera que no cumple con lo que predica.

Pero hablamos de la misma dirigencia de socialistas de todos los partidos en la mayoría de los gobiernos europeos donde, a la Caída del Muro, decidieron lucrarse ilimitadamente a cuenta de los cuentos verdes de diversas pseudociencias, así que viniéndose abajo la permanente campaña de “lucha contra el hambre” en África, donde hay tanto que seguir saqueando entre todos -USA, China, Rusia, Francia, etc.-, les ha dado por la “lucha contra el cambio climático” pese a las onerosas consecuencias de renunciar a la energía nuclear, quedando subyugados por el contrario a los potentados exportadores de combustibles fósiles, ¡menudo progreso!

Debe de tratarse de un entreguismo voluntario a las tesis comunistas y a su fracasado modelo en Corea del Norte y Cuba, como en Rusia y la misma China, ese fenómeno mediático que mantiene campos de concentración donde encierra a millones, mientras experimenta con la población urbana a través de esos confinamientos tan extraños, cuando no ha acabado de esclarecer el origen del SARS-Cov-2 y se dedica a una agresiva expansión militarista por el Océano Pacífico. Pero qué duda cabe de que el Partido Comunista Chino cuenta con recursos de sobra para sobornar a decenas de miles de políticos europeos, sobre todo si carecen de honor y patriotismo.

En éstas estamos, absortos contemplando el dedo de la invasión rusa en Ucrania, cuando son nuestros propios dirigentes los que no han cesado de poner en almoneda la seguridad y el bienestar de sus gobernados, se llamen Schroeder o Merkel, Scholz o Macron, sean los cobardes dirigentes de países como Holanda o Bélgica, los negligentes de los países escandinavos o los sinvergüenzas de España o Italia. Vendidos al oro persa, tratando de renegociar con Putin sus comisiones, sus prebendas, sobre la sangre de decenas de miles de muertos ucranianos y millones de damnificados. Ésa es la catadura moral de los líderes de la UE.

Y lo cierto a estas alturas es que aún cabría pedir como español, dado lo razonable del empeño, que nuestro país volviera a ser soberano, neutral e independiente, alejado de esas brumas de la Historia reciente de Europa que nos pillan tan al Este, que son la base conjetural de la misma existencia de la UE, que han quedado ahora despejadas nuevamente con el Brexit y con la invasión rusa de Ucrania, sobre todo después de haber asistido a las reacciones principales de los dirigentes citados y varios otros en estos últimos cinco meses. A mí me da vergüenza que se me pueda considerar “ciudadano europeo”. Claro que hace mucho, muchísimo tiempo, décadas incluso, que se hace bastante duro también ser “ciudadano español”.